la tarde invita a meditar, a recordar, a sopesar los actos cometidos y a calcular si el valor de lo obtenido es merecedor del esfuerzo realizado. en los receptores del mensaje las acciones han sido consecuentes. todo parece transcurrir de acuerdo a la regla antizipada. aun asi. el fruto de la entrega no corresponde a la inversion realizada. de buena gana. no hay mas camino que la constancia que desde este lugar del tiempo se ve interminable. estos recelosos momentos hacen de nuestra verdadera presencia la unica estampa que mejor nos delata. somos sin mas.
el imaginario mundo donde todo era real...
: )
...que buena pregunta