un vez mas volvemos sobre nuestros pasos, esta vez la cuenta supera el origen. una vez mas el desaliento inunda la estancia, vuelven las afirmaciones de irremediable carencia. no merece la pena intentar arreglar lo que ya esta muerto, no merecemos la pena. el rutinario sorprende por constante y en la luz de la oscuridad solo un rumor mantiene la linealidad. del propio piso, las propias hueyas, reflejan el destino por el que nos perdemos. la ausencia como solucion, el tiempo como trabajo.
pesa el recuerdo, pero el peso es una invitacion, inita a proseguir, el peso del recuerdo es el valor de la memoria
bano valor