las arenas del mar prometian contar el tiempo sumergido en la distancia, los momentos vuelven despacio y dolorosos, el perro no queria hablar, los pajaros se escondian y hasta el gato con el rabo en alto amenazaba con volver a ser extenso, el amplio sector que lo cruzaba de una distancia ajena a otra distancia perdida, no volveria, fuga de luz por la rendija airosa de la respiracion.
nunca se fueron, se escondieron, tu no los viste por que se escondieron muy bien, tu no te fuiste, te observaban, te espiaban. eras tu.