el transito perpetuo de la espera renueva la estancia en cada oportunidad perdia. cada dia un nuevo ultimo paso. los niños copian el peso de la condena, juegan a hacer surcos en la arena, castillos interminables, cambian la apariencia de la escena, nunca terminan de encontrar el definitivo lugar que les espera. las mismas piedas de un lado a otro pasan de largo, nada escapa, poco se aporta, mucho se pierde.
no merece la pena el esfuerzo de intentar pensar en hacer
: )
no merece la pena